miércoles, 10 de febrero de 2016

El día en que "Médicos sin Fronteras" les ofreció a mis hijos una lección sin precio

Nosotros somos de esos privilegiados que viven muy cerca del mar, y que lo ven cada día. Desde hace unas semanas, en el puerto, se puede apreciar la silueta de un gran buque de 50 metros de largo. Se trata del Dignity I, un barco que pertenece a la ONG Médicos sin Fronteras.

(c) Fernando Conde
Leímos en la prensa que el barco estaba recibiendo reparaciones y adecuación para poder seguir atendiendo a refugiados a la otra punta del Mediterráneo. Y entonces, pensamos "¿por qué no nos acercamos?".

Con todo el morro, una amiga y yo quedamos en acercarnos con los niños a ver si por casualidad veíamos a alguien de la tripulación y nos contaban algo sobre su labor. Y así fue, con increíble amabilidad, el maquinista nos vio haciendo fotos y hablando con los trabajadores que reparaban el barco, bajó y nos presento a Román, un miembro del equipo que no dudó un segundo en venir a contar a esas dos mujeres y 6 niños que es lo que hacían ahí.

Román empezó preguntándole a los niños "¿Por qué hay barcos de rescate?" y empezó a explicarles que en muchos lugares del mundo, hay personas que necesitan ayuda, personas víctimas de situaciones económicas catastróficas, pero también de guerras, y que lógicamente, esas personas quieren irse para vivir en un sitio donde haya paz.



Desde las primeras palabras, los niños lo observaban boquiabiertos, bebiendo sus palabras, pocas veces había visto yo a mis chicos tan interesados en algo que esté contando un adulto. Siguió explicando como la desesperación y la necesidad de irse a algún lugar del mundo donde poder vivir dignamente hacía que muchas familias pagaran fortunas para meterse en unas balsas muy pequeñas y muy peligrosas e intentar cruzar el mediterráneo. Román explicó que mucha gente moría en el intento. Les dijo que Médicos sin Fronteras tenían tres barcos como ese, y que su misión era recibir información de dónde se encuentran esas balsas en peligro llenas de gente, y sacarlos del agua, darles comida, ropa y atención médica si la necesitan, y luego, desembarcarlos en Italia dónde estarán seguros.

Tras la explicación, Román les preguntó a los niños si tenían alguna pregunta, y tenían muchas. Querían saber si rescataban a mucha gente, cómo se sentían esas personas cuando las salvaban, cuantos morían, y cómo se sentía uno después de salvar vidas. Román contestó con mucha paciencia a todas las preguntas, explicó también que para Médicos sin Fronteras no existían españoles, franceses, ni sirios, todos eran seres humanos, personas, no refugiados ni emigrantes ni nada, personas. "¡Claro!" decían los niños... ojalá lo tengan siempre siempre tan claro.

Los datos que aportó Román eran tan crueles como reales, cuando explicó que 1500 menores habían perdido la vida en el Mediterráneo en 2015 me fue muy complicado retener las lágrimas. Cuando dijo que se le partía el alma cuando se cruzaba con chavales de 10 o 12 años que se habían transformado en hombres por su situación me tuve que contener para no abrazar fuerte a mis hijos en ese mismo instante. Pero creo que el momento que más me impactó fue cuando le dije : "¿Y nosotros, desde nuestra vida confortable, qué podemos hacer?"

Confieso que me esperaba a que nos indicara cómo hacer una donación, por pequeña que fuera, y creo que, de alguna manera, esperaba que me diera una respuesta tan "fácil", para poderme descargar de una culpa agobiante en unos minutos, pero no dijo eso. No. Dijo algo mucho más sensato. Dijo que el dinero no era lo que les podía ayudar, lo que les podía ayudar era una generación de hombres y mujeres libres de racismos y xenofobias, capaces de entender que tenemos que ayudar a los seres humanos que lo necesitan. Dijo que lo que teníamos que hacer, era educar a los niños y niñas para que se transformaran en hombres y mujeres con empatía y solidarios, mejores que los que tenemos hoy metidos en los gobiernos.

Cuánta razón. Le dimos las gracias por el tiempo que nos había dedicado, y nos marchamos, paseando por el puerto. Creo que ayer mis hijos aprendieron mucho más en 15 minutos que en las 8 horas que pasaron en el colegio, la amabilidad y la generosidad que vieron allí no está en los libros de texto. La realidad que viven esos hombres y mujeres de ONG no se difunde por la tele o los periódicos.

Nosotros llegamos allí sin llamar, sin cita, sin siquiera saber exactamente qué queríamos, y el equipo de Médicos sin fronteras nos recibió con una sonrisa y nos hizo un regalo fabuloso, a cambio de nada. Gracias Médicos sin Fronteras, gracias Román.






miércoles, 27 de enero de 2016

El día en que me leí "Grey".

Sí, lo confieso, me leí "Grey". Ese libro que cuenta EXACTAMENTE lo mismo que "50 sombras de Grey" pero desde el punto de vista de él.

Y tal es mi altruismo, que voy a compartir esa experiencia contigo.



Si ya leíste "50 sombras de Grey", no vas a descubrir prácticamente nada nuevo con este nuevo libro. Algunos detalles sobre las pesadillas de Grey y sobre sus recuerdos de niñez, así como sus métodos muy al límite de la ley y claramente fuera de toda ética para controlar/investigar a Anastasia y poco más.

Cuando empecé el libro, que cuenta 636 páginas, pensaba que este iba a contar toda la trilogía de "50 sombras de Grey", pero NO. "Grey" solo es la versión masculina del primer tomo. Eso significa que si se vende bien este libro, E.L. James escribirá probablemente dos más.

No es gran literatura, es más o menos lo mismo que la trilogía original, pero es ameno de leer, como un telefilme de esos que no valen nada pero que ya puestos, lo ves hasta el final, una tarde de domingo perruno. Eso sí, ni de coña supera el test de Bechdel.

Ahí va el resumen del libro (atención, spoilers):

-> Soy Grey, un tío superguapo, superrico, superguay, superarrogante y superinteresante, y por eso hoy, viene una chica joven y guapa a entrevistarme. A mi polla le gusta eso. Me gustaría follarmela y azotarla.

-> También estoy tarado al límite de la psicopatía, así que investigo toda la vida de esa nena y la acoso todo lo que puedo hasta traérmela a casa. Allí le muestro mi cuarto de juegos, y le digo que quiero que firme un contrato para que sea mi sumisa. Y la de mi polla.

-> Vaya, es virgen. Bueno, da igual, yo lo solucionaré, con mi polla. ¿Te ha gustado, verdad, nena?

-> Tengo que comprarle ropa y zapatos a esa nena porque no tiene ni puta idea de vestirse, y además, soy superrico. Estoy harto de que ella tenga opiniones propias, joder, pero a pesar de eso, a mi polla, le gusta. Voy a darle unos azotes, que seguro que le mola y se calla un rato.

-> No me firma el puto contrato y yo tengo que ir haciéndome cada vez más romántico, pero es que me lo pide mi polla. ¿Así te gusta más, verdad nena? Pues follemos.

-> Soy superceloso, superposesivo, supercontrolador, y me follo muchas veces a mi nena. A mi polla le encanta eso.

-> ¿Oye, que tal si te pego un poco más fuerte? ¡Oh, está de acuerdo! Pues toma, toma, toma. Je je, ahora sí que te pego fuerte, mi polla se pone dura. ¿Pero por qué te enfadas, nena?

-> Vaya, ahora me ha abandonado. Mierda. Bueno, mi polla y yo, te recuperaremos, nena.

Resumen gráfico:









jueves, 26 de noviembre de 2015

Rajoy y yo, tenemos una cosa en común.

Sí, nunca pensé que eso sería posible, pero acabo de descubrir que Rajoy y yo tenemos una cosa en común. Ambos tenemos un hijo de 10 años.

Y creo que ahí terminan todas nuestras semejanzas.

Hace un par de días, padre e hijo protagonizaron esta escena en un plató de radio:



Mi hijo también puede resultar un poco repelente de vez en cuando, y suele contestar lo que piensa, cuando dice que algo le gusta, es que le gusta. Pero es cierto que ya domina bastante el lenguaje como para expresar su disgusto con algo de manera respetuosa y suave. No creo que nunca dijera de nada (y sobre todo de nadie) que es "una basura" (pero bueno, tampoco nos lo oye decir a los adultos de casa, jamás).

Aun así, y todos los que tengan hijos lo sabrán, en cualquier momento un chiquillo la puede cagar, y generalmente eligen los momentos o lugares más inapropiados para eso. Por ese motivo, no pienso entrar aquí a juzgar si ese chaval está bien o mal educado, aunque admito que tengo bastantes prejuicios sobre la clase de valores que priorizan sus padres.

Lo que sí que me choca, y bastante, es la reacción del padre ante la cagada del hijo. No, efectivamente, no le ha partido el cuello, hasta leo en los medios de comunicación que fue una "colleja cariñosa" (fueron dos, realmente). Yo, sinceramente, no le veo nada cariñoso a ese acto. Ni constructivo, ni pedagógico, ni aceptable, ni mucho menos respetuoso. ¿Te imaginas que en lugar de ser el hijo es la mujer? ¿Te parecería "cariñoso"?

Y esa es la única reacción del que se supone que es su educador y referente, ni siquiera le dice algo como "oye, esto que acabas de decir es muy incorrecto, ya podrías ir pidiendo perdón a quién has podido ofender". Para su defensa, quizás lo haya hecho luego, pero sinceramente, apostaría a que no.

En resumen, presenciamos aquí a un chaval que con un comentario humilla a un hombre, y un padre que con su gesto humilla al chaval. Pero ninguno de los "humilladores" repara su cagada. Pero parece que a nadie le choque eso. Es más, seguro que en breve veremos en nuestro muro de Facebook alguna imagen de tipo:


Pero tengo ganas de gritar que NO. Me gustaría más ver esto: 



Ni ese niño, ni el tuyo ni el mío necesitan collejas, lo que necesitan son modelos sanos, valores, empatía, respeto, cariño, dedicación. Eso es más complicado de ofrecer que una colleja, por "cariñosa" que sea. Precisa tiempo, paciencia, precisa incluso cambiar algunos hábitos a veces. Algunas collejas seguro que tienen resultados inmediatos, la educación de verdad precisa mucho más tiempo pero sus resultados son durables, y no se basan en el miedo sino en los valores.

Enfin, si algo positivo hay en este vídeo es que Rajoy dice una verdad ! Cuando el locutor le manda el zasca al niño diciendole "pues no voy a votar a tu padre", nuestro presidente le contesta "con toda la razón". Y TANTO. Yo tampoco voy a votar a tu padre, chaval, pero no porque hayas hablado de manera muy poco respetuosa, sino porque me gustaría ver por una vez a alguien que gobierne de verdad para los españoles. Todos ellos.




lunes, 5 de octubre de 2015

El día en que tuvimos unas vacaciones ecológicas con los niños

No siempre es fácil decidir adónde irnos de vacaciones con los niños. Queremos un sitio con descanso, pero con actividades, adaptado para los niños, pero también para los mayores, en un lugar dónde poder hacer escapaditas chulas, pero sin masa turística...

Este año, encontramos un sitio que reunía todos estos requisitos. Fuimos a Vinyols Camp, un camping ecológico en Vinyols i els Arcs, muy cerca de Cambrils, Salou y Tarragona. 

Se trata de un camping donde puedes acampar o alojarte en casitas de madera. Nosotros somos demasiado comodones para la tienda de campaña y optamos por una casita de madera, con dos habitaciones, cocina-comedor y una terracita ideal para las comidas.



En el camping, además de los alojamientos, hay una granja con animales, una piscina para peques y mayores, una zona de juegos, un restaurante, un pequeño lago con ranas y renacuajos, un huerto ecológico y muchos árboles. 




La granja con animalitos, sin lugar a duda, es lo mejor del camping para los niños. Cada mañana y cada tarde se puede ir a darles de comer. Nuestros 2 peques (7 y 10 años) se levantaban solitos por la mañana para no perderse el momento.



Sentarse en la terracita con un café y ver a los chicos llegar con una gran sonrisa, los pies llenos de barro y mil historias que contar, no tiene precio.



Durante el día, te puedes cruzar con las ocas, las ovejas, alguna gallina y las dos cerditas correteando por el camping. También te puedes acercar al caballo y al burro, que suelen estar atados a un árbol, ah, y a la perra del camping, el ama incontestable del lugar.



Cada tarde, el camping organizaba alguna actividad para todos : recoger higos, vuelta en el carro del caballo, gincana, talleres, etc.

Nosotros estuvimos una semana allí, a principios de septiembre. Disfrutamos mucho del camping, pero también hicimos algunas escapadas :

Delta del Ebro 

Fuimos primero a Deltaventur, es un parque de multiaventuras, donde puedes hacer escalada, tiro con arco, puentes tibetanos, tirolina (la tirolina es una pasada) y quads (pero cuando fuimos nosotros, estaban estropeados).



Nos llevamos el picnic y comimos allí, pasamos un día en grande tanto los peques como los mayores. Lo mejor de todo, el monitor hiperactivo y simpatiquísimo que nos atendió (Antoni).


Cuando acabamos (un poco reventados) subimos a un barco de esos que te dan un paseo por el Ebro después de llenarnos el estómago de pastissets de boniato.

Coves de l'Espluga

Una visita muy chula que recrea un recorrido por la vida de los hombres prehistóricos dentro de una larguísima cueva. La visita es con guía, es muy amena y a los chicos les encantó. Para los aventureros, también hay una ruta-aventura por el río subterráneo de la cueva.

Después de la visita nos dimos una vueltecita para ver el lugar de donde sale el río de la cueva



Salou

Fuimos a cenar un día, conseguimos no arruinarnos cenando pizza, luego nos esforzamos en subir los niveles de colesterol y azúcar con un escandaloso gofre después de gastarnos uno cuantos euros en una sala de recreativas



Tarragona

Pasamos un día entero allí, y nos enamoramos de esa ciudad, preciosa e ideal para callejear.



Cuánta historia junta, y qué bien conservado y organizado todo. Fuimos al centro de información turística nada más llegar, nos dieron un plano y nos indicaron la ruta romana. Es muy práctico porque todo está juntito en el centro histórico.



A pesar de la lluvia, los niños aguantaron como campeones. Eso sí, acabaron reventados.



Parc Samà
Está muy cerquita del camping. Es un jardín botánico con plantas y animalitos, lago y cascada. Pasamos allí una mañana y nos comimos el pic-nic entre patos y pavos reales



Fueron unas vacaciones completitas, pero también relajantes, y todos los pasamos muy bien. Posiblemente repitamos la experiencia de este camping, ¡aunque sea para una escapadita de finde!


viernes, 2 de octubre de 2015

El día en que mi hijo NO toleró un insulto racista

Como todos los padres, intento educar a mis hijos lo mejor que puedo, y sobre todo enseñarles los valores que me parecen importantes para que sean hombres buenos, honrados y felices. 

Como todos los padres, algunas cosas las hago bien, y otras, menos, pero tampoco quiero ser una madre perfecta, que horror debe ser que tu madre sea perfecta. 

Pero ayer fue uno de esos días en que mi corazón de mamá se llenó de orgullo por lo que me contó mi hijo (y también sus compañeros).

Volvió a casa explicando que en la hora del recreo del comedor, mientras estaban jugando un grupo de amigos, una niña le gritó un insulto racista a un niño cuya piel tiene el precioso tono que le dio el generoso sol Dominicano. Ese niño, es amigo de mi hijo, y el insulto, obviamente, le partió el corazón... ¿cómo podría entender un niño de 10 años que se le insulte a causa del color de su piel?

Siempre les explico a mis hijos, que cuando ven una injusticia muy grande y se quedan callados, y no actúan, entonces, son cómplices de esa injusticia, todos nos tenemos que echar una mano, es una obligación moral defender a quien vemos sufrir una injusticia. Y parece que mi hijo mayor se acordó de este mensaje, porque según sus compañeros, saltó a defender a su amigo, "sin las manos, sin insultar, pero se lo dejo claro clarito a la niña", y luego, fue a comunicárselo a un adulto. 



Fue el único que reaccionó, pero sus amigos quedaron admirativos, estoy segura que después de ver que era posible hacer algo frente a esas palabras intolerables, muchos de ellos también serán capaces de reaccionar la próxima vez que oigan alguna barbaridad de esas. 

Ese fue uno de los días en el que cuando entras en la habitación de tu hijo antes de acostarte piensas "te estás haciendo un hombre de verdad, algo habré hecho bien" y recuperas un poquito de esperanza en la humanidad. 

viernes, 18 de septiembre de 2015

El día en que me entraron ganas de meter collejas : crianza respetuosa NO es dejar de educar.

Está muy de moda hablar de crianza o educación respetuosa/positiva/con_apego/consciente/loquesea.

Llevo 10 años criando a tiempo completo a uno, luego dos pequeños humanos de sexo masculino, movilidad alta y belleza indiscutible (así, como para demostrar mi gran objetividad :P) y desde antes  de que nacieran ya sabía que los iba a educar con respeto, con cariño, sin violencia, algo bastante evidente cuando a ti mismo te han educado así.

Pero últimamente, me he cruzado con algún que otro padre que me ha dejado boquiabierta y ojiplática viéndoles hacer auténticas barbaridades en nombre de la crianza respetuosa, despertando el deseo de administrarle (respetuosamente) al padre o madre una buena colleja.


¿Qué es, y qué no es la crianza positiva? Este es mi modesto punto de vista:

Priorizar las necesidades del niño: 


Sí: Está claro que si acabas de tener uno de esos pequeños seres que necesitan de manera constante teta/brazos/consuelo/teta/aseo/teta/brazos/teta y piensas que vas a seguir viendo series tranquilamente echado en tu sofá, comiendo con ambas manos o duchándote cuándo quieras, no estás siendo realista (o eres noble/rico y tienes un equipo de cuidadoras para servirte). Cuando decides acoger a un peque en tu hogar, vas a tener que cambiar de prioridades y adaptar horarios, curro, salidas, y básicamente todo lo que solías hacer en un día normal.

No: Eso tampoco significa que tengas que volverte esclav@ y sirviente de ese pequeño ser más o menos mocoso. Si te olvidas de ti mism@, si no te las apañas para tener ese momento para ti, si no te organizas alguna salida o actividad que te guste a ti, pues bueno, te podrás ganar la medalla de padre o madre más entregad@, pero de nada te servirá si no eres un padre/madre feliz.

Cuando veo: a padres y madres que en el camino de la crianza se olvidaron seguir siendo ellos mismos y luego les reprochan a sus hijos "yo, que lo sacrifique TODO por ti, como puedes....". Pues...  visualizo una colleja.

La confianza


Sí: creo que es importante ser sincero con los niños, primero porque ellos no son imbéciles, y segundo porque es la única manera de pretender que ellos lo sean contigo.

No: tus hijos NO te dirán siempre la verdad, hagas lo que hagas. ¿Acaso tú no mientes nunca? Cuando tu peque te asegure que claaaaro que se ha lavado los dientes, con un trozo de lechuga colgando entres dos incisivos, seguramente, no lo ha hecho. Y cuando te explique que TODA la culpa era de otro, que él es totalmente inocente y no se merecía el castigo del cole, posiblemente sea necesario matizar un poco. Y no lo va a hacer con mala intención, él es un niño, su mundo tienes otras dimensiones y el centro de su mundo es él.

Cuando oigo: a padres incapaces de darse cuenta de que la versión de su hijo no es la única aceptable y defendiendo hasta la muerte que "si mi hijo ha dicho que eso ha sido así, es que ha sido así, diga lo que diga el resto del mundo". Pues...  visualizo una colleja.

Tomar decisiones


Sí: para aprender a ser responsables, los niños deben ir tomando poco a poco sus propias decisiones. También deben equivocarse en sus decisiones y asumir las consecuencias.

No: un niño no puede decirlo todo. Ser capaz de decidir también significa hacerse responsable de las consecuencias de tal elección. Tu peque por ejemplo es capaz de elegir su camiseta para hoy, o decidir que no quiere más puré. Pero no puede exigir que le compres ESA camiseta, ni pretender que le prepares otra cosa para comer porque el menú de hoy no es de su agrado.


Cuando oigo conversaciones como:
- ¿Pero entonces qué quieres para merendar? ¿Una manzana?
- (a ver, voy a morderla un poco y la dejo) NO
- Vaya ¿Un yogur?
- (lo abro pero al final no lo quiero) NO
- ¿Un petit suisse?
- (pues este lo voy a tirar en el suelo) NO
- ¿Una galletita?
etc...
Pues... visualizo una colleja.

La libertad, y sus límites


Sí : tu pequeño necesita descubrir el mundo y eso no se puede hacer en un ambiente excesivamente rígido y estricto concebido por y para adultos medio maniáticos. Adaptar el entorno de tu hijo a su edad es una buena idea para una convivencia feliz.

No: eso no significa que su necesidad de descubrir cosas justifique que se le permita hacer TODO lo que quiera sin ningún tipo de límites, pasándose por el forro las normas y/o valores del hogar e incluso poniendo en peligro su integridad (o la de otros).

Cuando veo: a padres cuyo principio número uno parece ser no pronunciar nunca la palabra NO (o no asegurarse de que la cumplan) y a niños arrancando hojas de libros sin que nadie se inmute, subiéndose sobre una mesa de cristal o paseándose con unas tijeras gigantes (porque han decidido cortarse el pelo...) (sí sí).
Pues... visualizo una colleja.



La educación con respeto, con apego, positiva, llámalo como quieras, debería aplicarse mucho más en esta sociedad, aún es demasiado común ver a padres que no dudan en descalificar a sus hijos, incluso llegan a insultarles y/o pegarles. Muchos consideran aún al niño como un ser inferior un poco estúpido o simplemente reproducen consciente o inconscientemente el tipo de educación que recibieron.

Pero una cosa es educar con respeto, y otra muy diferente es pasar de educar. No importa que lo hagas por convicción, por ignorancia o por pasotismo, las consecuencias sobre los niños pueden ser devastadoras, desde hacerse mucho daño de pequeño (que con suerte se soluciona con una visita al hospital) a crecer sin ser capaz de asumir responsabilidades, sin capacidad de esforzarse, sin  demostrar respeto a los demás, con mucha inseguridad y así, no se puede ser feliz.

Dale amor incondicional a tu hijo, pero no te olvides de ponerle limites en su camino, que sino lo estás haciendo conducir por una carretera sin vallas de seguridad, y eso, es muy peligroso (y me da muchas ganas de meter collejas.).

Y tú, ¿también te cruzas con ese tipo de padres?

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El día en que me harté del fake de los 400€ para refugiados

Todos tenemos en las redes sociales, especialmente en Facebook,
- algún@ amig@ que te invita a todos los juegos
- algún@ amig@ que sólo habla de su partido político
- algún@ amig@ que comparte hasta el color de la caca de su bebé
- algún@ amig@ que te manda oraciones, vírgenes y angelitos
- algún@ amig@ que publica mil fotos de su gato
- algún@ amig@ que te llena el muro de selfies con morritos
- algún@ amig@ que se pasa el día quejándose de algo
- algún@ amig@ que publica mil vídeos graciosos (o no)
- algún@ amig@ que difunde bulos sin siquiera saberlo
etc...

A mí, me gustan todos, cada uno es como es, y la verdad, si no tienes ganas de ver algo, no lo mires, o configurate bien lo que quieres ver o lo que no. Pero tengo que confesar, que esta última categoría, la de los bulos... me pone bastante histérica. Que alguien difunda sus ideas, por diferentes que sean de las tuyas, ok, pero que difunda falsedades, sin siquiera saberlo, que solo benefician a algunos extremistas, generalmente fachas, me saca de quicio. 

La última moda, el bulo que lo peta en estos momentos, es que a los refugiados Sirios se les da un piso y 400€ por cabeza, 1200€ para una familia con un hijo. 

Y haaaaaala, aprovechemos para que caiga un chaparrón de "los españoles primero"... por favor. En serio. ¿Alguien con dos dedos de frente cree de verdad que en este país en el que ya es difícil de sobrevivir siendo español, se van dando ayudas a personas por el mero hecho de ser extranjeros? Que si los chinos no pagan impuestos, que si los moros cobran más ayudas, y ahora que si los sirios cobran 2 salarios mínimos interprofesionales + piso gratis. Por favor, parémonos a pensar un poquito, y para variar, vayamos a buscar la información, que es bastante fácil hoy en día: 

Mira : 
- una noticia en El Mundo facilita de leer te explica los derechos de los refugiados en España, Alemania, Francia, Suecia, Italia y Reino Unido.  Verás que en España se les mete en unos centros de acogida (hombres separados de mujeres, no está preparado para la vida familiar) y se les da de comer 6 meses. Después de ese plazo, generalmente acaban en la calle.
En Alemania, los más generosos, se les da 143€ mensuales durante 3 meses, y unos 300€ luego hasta que se independicen. 
- si quieres información más detallada sobre los derechos de un refugiado, puedes informarte en la página del CEAR (Comisión de Ayuda Española al Refugiado) o en la del ACNUR (la agencia ONU para los Refugiados)

Entiendo que no todos queremos/podemos leer sobre el tema, ok, tenemos problemas, vidas ajetreadas, otras prioridades, no estamos muy acostumbrados a leer y a buscar información, ok, no leas si no quieres, pero te lo pido por favor, querido amigo de Facebook que comparte bulos sobre los refugiados, deja de hacer eso, son animaladas que solo hacen crecer el odio, si no quieres ayudar, no ayudes, pero no estorbes. Ya sé que lo hiciste sin darte cuenta, pero ahora, ya sabes. 






Y si en adelante piensas seguir compartiendo imágenes con informaciones "escandalosas" sin contrastarlas, te voy a dar un truquillo muy fácil y rápido : si pone "los españoles primero", si dice que los extranjeros tienen mejores condiciones que tú, seguramente, es mierda facha, tírala a la basura. Gracias.