Cosas de Reich

Blog personal de una ciudadana (no súbdita), mujer (no sumisa), madre (no sirviente), docente (no maga). De lo que diga aquí me responsabilizo yo, de tus sentimientos te responsabilizas tú.

Este domingo a muchos españoles se nos atragantó la comida por la triste noticia que recibimos. Aparecía el cuerpo sin vida del pequeño Gabr...

Este domingo a muchos españoles se nos atragantó la comida por la triste noticia que recibimos. Aparecía el cuerpo sin vida del pequeño Gabriel, y a pesar de que todos sabíamos que la pobre criatura tenía pocas posibilidades de estar viva, se nos partió el corazón.

Se nos partió el corazón a todos, a los que somos padres/madres, a los que no, a los niños/as, a los mayores... y cómo cada vez que sucede un drama de este tipo, surgió el invitado que menos necesitamos ver: el odio. 


Viñeta de Saldaña.


Claro que es legítimo empatizar, claro que casi todos pensamos "eso me pasa a mí y me la cargo", claro, el asesinato de una criatura es de los peores crímenes que podemos imaginar. Porque es sumamente violento, desigual, injusto. Todos sentimos ese fuego interno, muchos sentimos rabia y odio, pero una cosa es sentirlo, otra muy diferente es difundirlo. O peor todavía, pensar que ese odio, es la solución. 

No hay solución, no hay nada que se pueda hacer para que ese pequeño vuelva a celebrar un cumpleaños, vuelva a esperar a los reyes magos o resople para hacer los deberes. Es imposible, su muerte es definitiva. No volverá. Ni reuniendo todo el odio del mundo, si gritando toda la rabia, ni firmando todos los puñeteros change.org. NO VOLVERÁ.

No hay solución para él, pero hay que luchar para que no se reproduzca un crimen como ese. Hay que juzgar a su(s) asesina/os, de manera conduntente, por supuesto, pero no hay que hacer justicia en caliente, porque si no, es venganza. Hay que entender qué pasó, hay que poner medios de prevención, hay que educar, hay que poner todo en obra para que no existan personas con vidas de mierda en ambientes de mierda

La mamá de esa criatura tiene más dignidad que la mitad de mis contactos. Ella misma está pidiendo que no se difunda odio, que no se tuitee rabia, que no gane el horror. Así que ten un poco más de valor, y
- deja de firmar mierdas pidiendo otras mierdas que no solucionan el problema. ¿De verdad quieres que la justicia en tu país la lleven peticiones de Change.org?
- deja de insultar y aprovechar para escupir tu racismo o tu misoginia.
- deja de contar todas las torturas que juras que aplicarías de tu propia mano.
- deja de gritar que un crimen justifica otro crimen.
- deja de transformarte en un ser odioso.
- deja de apelar al linchamiento.
- deja de comportarte como si estuviéramos en el siglo XV,
por favor.
Porque sino, gana ella.

Respeta de verdad el dolor de esa familia y no eches más mierda de la que ya tienen de por vida.

Joder.








Este relato corresponde a un suceso que me pasó hace ya unos años. En su momento no lo publiqué no sé si por respeto o por miedo, a pesar ...

Este relato corresponde a un suceso que me pasó hace ya unos años. En su momento no lo publiqué no sé si por respeto o por miedo, a pesar de no dar ningún nombre. Pero ahí se quedó en los borradores, y creo que hoy es el día perfecto para sacarle el polvo. Es solo una pequeña anécdota, más graciosa que menos, pero que dice mucho sobre cuan integrado está el machismo en muchos empresarios de este pays.

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Algunas horas por semana doy clases de francés en empresas. En estos momentos tengo una clase en el departamento de informática de una gran empresa española, mis alumnos son muy majos, aunque es un grupo muy raro, 100% de mis alumnos carecen de vagina (todos son hombres, vamos). Con lo que a mí me gusta utilizar la diversidad de mis alumnos y alumnas para trabajar el masculino y femenino en las formas verbales y adjetivos...

Ayer tenía clase en ese departamento, pero como mi día había sido un poco loco, cuando llegué necesitaba imperiosamente vaciar mi vejiga. Hasta aquí, nada me hacía pensar que eso iba a ser una aventura. 

Así que llegué al despacho de mis informáticos, saludé, y les dije "ahora vuelvo que voy al baño". El baño estaba justo al lado del despacho... ah no, ese es el baño de hombres. Menos mal que por ahí pasaba un señor muy majo.

- ¿Perdona, dónde está el baño de mujeres?
- Pues gira aquí a la izquierda, y al fondo del pasillo a la izquierda, pasa la puerta de cristal, sigue hasta el fondo y a mano izquierda lo verás
(Coño, más vale no tener prisa, aquello está a la otra punta de la planta)

Tras 150 metros de paseillo, llego por fin a la puerta con el iconito de mujer con falda. Está cerrada con llave. Un limpiador (desprovisto también de vagina) muy amable se acerca diciéndome 
- ¿Qué quieres ir al baño?
- Eh... pues sí, me gustaría...
- Es que está cerrado porque ya no tenemos secretaria
- ¿Que la secretaria tenía un baño para ella solita? ¿y dónde está el baño para las otras mujeres?
Totalmente descolocado el limpiador (desprovisto de vagina) me contesta:
- Eh...es que... no hay otras mujeres

Me suele costar entender las cosas que no quiero entender así que me quedo mirando a mi alrededor, y veo a 4 otros limpiadores (desprovistos de vagina) y un montón de despachos vacíos (porque es la hora de comer). Decido entonces contestar primero a mis necesidades fisiológicas y le digo

- Aja... ¿tú me puedes abrir, por favor, o voy a un baño para hombres?
- No no, espera, que creo que la llave está por aquí
- ¡Gracias!

Así que 5 largos minutos después llego a mi aula/despacho de informáticos, y procedo a dar la clase. 

Como íbamos por el condicional, al final de la clase tenemos una pequeña charla sobre "dos cosas que harías si te tocaran 50 millones de euros" y entre los típicos "yo me iría de viaje" "yo haría una fiesta" "yo dejaría de trabajar" uno de ellos me dice (en francés, claro):

– Moi, je créerais ma propre entreprise (Yo montaría mi propia empresa).
– Ah ! Et tu emploierais des FEMMES dans ton département informatique? (¿y contratarías a mujeres en tu departamento de informática?) (llevaba una hora aguantando mi indignación, no lo pude evitar)
– Oui! J’emploierais des femmes! Évidemment. (¡Sí! ¡Contrataría a mujeres! Por supuesto.)
– Parfait! Merci.

Más adelante, entiendo (y me confirman) que en esa gran empresa española modelo de éxito empresarial varonil sólo se contratan a hombres, no sólo en el departamento informático, sino también en logística, limpieza, compra, comercial etc… Eso sí, en recepción se turnan varias mujeres, que a los clientes les gustan las voces sexy. Las mujeres podemos entrar a dar clases porque son subvencionadas y no pueden elegir el profesor.

Eso sí, no he vuelto a orinar en el baño de mujeres del fondo de la primera planta: ahora voy al de los hombres. Si a alguno le molesta, que me lo diga: le indicaré el camino del baño que está a 150 metros cerrado con llave (la verdad es que sus caras son un poema cuando, polla en mano, relajados delante del meadero, se oyen un dulce y femenino "buenos días".)

Esta situación sería casi graciosa si fuera meramente anecdótica, pero la realidad es que en muchos procesos de selección de grandes (o pequeños) empresaurios se prima a los hombres (que las mujeres no tenemos una tasa de paro más importante porque seamos vagas, es porque tenemos chocho.)

Y ese es uno de los (muchos) motivos por los que hoy, 8 de marzo, Yo Paro.
Porque si nosotras paramos, se para el mundo.







Recuerdo a lo lejos, como si fuera el siglo pasado (bueno, era el siglo pasado), cuando era una jovencita veinteañera que ni siquiera sabí...

Recuerdo a lo lejos, como si fuera el siglo pasado (bueno, era el siglo pasado), cuando era una jovencita veinteañera que ni siquiera sabía lo que era el feminismo. Quizás porque nunca me educaron con valores machistas, siempre supe que valía lo mismo que un hombre, lo que no sabía, es que por ser mujer, iba a tener unos problemas más.

Como para la mayoría de mujeres de mi generación (hostia, esto suena a soy una abuela, cuando soy una jovencísima cuarentañera), todo fue bastante fácil hasta la maternidad, quitando a algunos gilipollas por el camino que se creen con derechos sobre tu cuerpo, pero mi madre me había enseñado a defenderme, y nunca tuve miedo de mandar a cualquiera a la mierda (aún utilizando la violencia, cuando fue necesario). Siempre me vestí como me dio la gana, me peiné como quise, me maquillé cuando me salió del chocho, salí con quien quise y me vi todos los capitulos de Friends. ¡Yeah, era una joven liberada de finales del siglo XX y me iba a comer el mundo!

Acabé mi carrera y me puse a trabajar, siempre se apreció mi trabajo. Pero entonces me empezó a saltar una alarma : por algún motivo "sabía" que con mis casi 30 años ya iba siendo hora de casarme, así que... pues lo hice, me casé. Y al año, ya estaba en el baño meando sobre una tira de plástico acojonadísima. Y salieron las dos rayitas moradas que indicaban : chica, prepárate, que tu vida, ya nunca va a ser igual.

Yo estaba casada con uno de esos hombre guapos, sonrientes, que siempre saludan y hasta levantaba la mesa (cuando había gente en casa).

Y poco a poco, muy paulatinamente, sin siquiera darme cuenta, yo, la chica libre, autónoma y revolucionaria me fui convirtiendo en una mujer amargada. De repente, todas las tareas domésticas se fueron convirtiendo en mí responsabilidad, con críticas cuando no estaban hechas o no bien hechas (soy un puto desastre como ama de casa, pero nunca me había importado). La educación y logística de los niños, también pasó a ser responsabilidad mía al 100%, y también trabajaba unas horas fuera de casa (eso, siempre fue lo menos cansado). Hasta el sexo se me hizo un deber insoportable, y ni siquiera me di cuenta de cómo mi vida se había convertido en una vida de mierda (sí sí, claro que los niños te dan mucha felicidad, y amor, y blablabla... pero también representan un repentino talón de Aquiles que hacen que te vuelvas más vulnerable, y eso, cualquier machito lo huele desde el día en que te quedas embarazada).

Así que hice lo único sensato que podía hacer, me divorcié y volví a tomar el control de mi vida. Fue entonces, cuando empecé a darme cuenta que, realmente, mucho de lo que me pasó, fue porque no había aceptado mi rol de mujer tal y como lo espera la sociedad (y el marido que tuve). Eso fue hace unos 7 años.

Después del divorcio, como muchas mujeres, me he estado preguntando mil veces "pero por qué me casé, si en el fondo sabía ?" "pero por qué le dejé hablarme de esa manera ?" "pero por qué dejé que toda la responsabilidad domestica recayera en mí ?" "pero por qué dejé que me anulara ?" (y así un largo etc.). Lo que más cuesta, es quitarte la culpa de encima, no creo que jamás lo consiga totalmente.

Con la paz de reencontrarme conmigo misma y algunas cervezas con amigas y lecturas feminazis más tarde, fui descubriendo que todo lo que me pasó tiene un nombre : heteropatriarcado. Conoces a muchos hombres a los que les haya pasado esto ? En cambio, seguro que conoces a muchas mujeres que se han visto atrapadas en esos roles de cuidados y dulzura obligatoria. Algunas, incluso, nunca saldrán de ahí a pesar de sufrir intensamente.

Espera. ¿Y ese ruido? Ah sí, ya estoy oyendo a alguien refunfuñando.

[Atendiendo #maletears ON]

Que síiii, que los roles del heteropatriarcado también afectan al hombre, qué siiii. Que es muy duro tener que ser fuerte y machote siempre, y sentir esa obligación de llevar el dinero a casa, síiiii. Que sí, de verdad lo sabemos. El machismo es malo para todos.

Pero en serio, las principales víctimas de esta mierda establecida somos las mujeres, de verdad. Con las horas que trabajamos gratis mientras los hombres no lo hacen, nos podríamos ir de vacaciones de lujo CADA AÑO. Por no hablarte de las que víctimas de violencia y asesinatos.

[Atendiendo #maletears OFF]

Ahora, entiendo que la lucha por la igualdad no ha terminado, que falta mucho por hacer para que caigan los prejuicios, desaparezca la brecha salarial y los techos de cristal. Hemos evolucionado pero seguimos vistiendo a las niñas de princesas y a los niños de héroes desde el primer día, y solo podemos llegar a la igualdad entre hombres y mujeres criando a una generación feminista. 

Por eso mañana, 8 de marzo, haré huelga. Huelga de verdad, no un "paro de 2h". Huelga todo el día, porque tampoco basta con criar a sus hijos con valores feministas, también tenemos que hacerle ver al mundo que si nosotras paramos, se para el mundo.







Os ha pasado que estás tranquilamente en PC mirando qué artículo chino innecesario te vas a comprar y de repente salta un mensaje de Google ...

Os ha pasado que estás tranquilamente en PC mirando qué artículo chino innecesario te vas a comprar y de repente salta un mensaje de Google : "Memoria de almacenamiento Google Drive llena" y te explica que no sólo no vas a poder almacenar más archivos en tu Google Drive, ni subir fotos en tu Google Photos, sino que ¡no vas a poder recibir ningún mail en tu Gmail!
Y eso, sí que es un drama.

Una solución rápida y fácil que te ofrece Google es comprar más almacenamiento.

Pero claro, no están los tiempos para ir gastándose 2 pavos al mes, cuando ya se supone que tenemos que dejar de beber café para ahorrar para cuando seamos jubilados...

Así que te pones a borrar desesperadamente archivos pero el tema parece que no se soluciona mucho, ¿Qué será eso que ocupa tanta memoria en tu cuenta de Google Drive? Además, no te salen mucho las cuentas, parece que el espacio que ocupa du Drive no se corresponde con el de la carpeta Drive que tienes en el PC...y te sube la paranoia ¿No será que estos de Mountain View quieren sacarnos pasta a todos? Y es que empezaste subiendo 4 archivos a Google Drive cuando salió pero ahora tienes tu VIDA dentro. Y eso Google, lo sabe.

Una vez el ataque de paranoia superado, empiezas a buscar y rebuscar, y consigues liberar más de la mitad del espacio de tu cuenta. Así que os dejo por aquí unos cuantos truquillos que he descubierto para liberar espacio fácilmente en la cuenta de Google Drive:

Lo primero que hay que saber es que ese espacio está compartido en tres cuentas:
Google Photos - Gmail - Google Drive


Para ver el espacio que te queda, entra en Almacenamiento de Drive 

1- Libera el espacio de Google Photos: 

Si tienes un móvil Android casi seguro que todas las photos que haces se guardan automáticamente en tu cuenta de Google Photos. Si se almacenan en tamaño original, ocuparán rápidamente mucho espacio. Si las almacenas en "Alta Calidad", se seguirán guardando todas tus photos en calidad suficiente para que se vean genial pero no gastará un sólo mega de tu almacenamiento.

Si quieres conservar algunas/todas tus fotos en tamaño original, te aconsejo que te abras una cuenta en Flikr, un servicio de Yahoo! que te ofrece un Tera de almacenamiento para fotos y vídeos.

Si tienes tus photos de Google Photos guardadas en tamaño original, puedes liberar mucho espacio pasándolas a Alta calidad. ¿Cómo?

Desde el móvil, accede a Fotos, estira el menú de la izquierda y ve a ajustes / copia de seguridad / Calidad de la imagen / Alta Calidad:







Desde el PC, entra en photos.google.com, entra en el menú lateral / configuración / Alta Calidad. 



2 - Libera espacio de Gmail 

Desde el móvil  o desde el PC, vacía las carpetas SPAM y Papelera. Y si tienes más tiempo, ve tirando todo ese correo acumulado que no necesitas para nada.
Para ganar tiempo puedes ordenar tus emails por tamaño e ir borrando los mas gordos.

3 - Libera espacio en el Drive

Por supuesto puedes borrar archivos viejos que ya no te sirven, puedes ordenar tambien los archivos por tamaño y así ir borrando lo que realmente ocupa espacio. Pero no te olvides de:
-> Borrar la papelera de drive. Sí, Google Drive también tiene una papelera y seguro que no la has borrado nunca.
-> Borrar los archivos enormes de "copias de seguridad". En mi caso, por ejemplo, tenía un archivo de copia de seguridad de whatsapp de más de 5GB! una animalada. Simplemente lo borré, y configuré mi whatsapp para que guardara solo los chats pero no los vídeos y marchando.

Siguiendo estos pasos pasé de casí 17GB a 8,1GB. Así que puedo seguir ahorrando para mi jubilación.




Hace ya algún tiempo, veo cada película y leo cada libro pensando " a ver si supera el test de Bechdel ". Y tengo que decir que úl...

Hace ya algún tiempo, veo cada película y leo cada libro pensando "a ver si supera el test de Bechdel". Y tengo que decir que últimamente el cine me da un poco de esperanza en la humanidad con películas cómo Wonder Woman, los últimos Star Wars, Mad Max, o Figuras Ocultas, en el que parece que las mujeres saben hacer más cosas que pertenecer a un hombre, cuidar del hogar o follar con un supermillonario supersexy.

Hace unos días, dos amigas de esas feminazis estaban hablando de una película que una de ellas recomendaba, así que pensé que la tenía que ver. Y fue una buena decisión.




Es una película Americana PERO
El protagonista no es el protagonista, es LA protagonista.
La protagonista no es una joven, es una cincuentona
La cincuentona no es una cincuentona buenorra, es una jodida tía normal.
Los policías no son héroes, son polis que la cagan.
Los polis que la cagan, no son malos malotes, son tíos jodidamente normales.
Los tíos normales no son unos winners americanos de esos que con esfuerzo y sudor se "construyen a si mismo". Son unos losers.
Son unos losers jodidamente humanos.


Es un drama, pero no de los que te ofrecen lágrima fácil, no, de los que te abofetean y te dejan un saborcillo amargo... compensado por un humor brutal.

Mi escena favorita es la conversación entre nuestra antiheroína y un cura, en la que le explica, con su lenguaje exento de dulzura y corrección, que si formas parte de la pandilla, eres también culpable de los abusos cometidos por los otros miembros de la pandilla, al encubrir y callar.

Un guión con racismo, machismo, homofóbia, violencia, y sobre todo, unas réplicas sublimes (que brillan por su deliciosa grosería) como

"Esto no pone fin a nada, mamona, esto sólo es el principio, por qué no los sueltas en tu programa de los cojones buenos días missouri, zorra?"

y otras cosas dulces y bonitas interpretadas por la actriz que nunca lleva maquillaje :P


Os dejo el trailer:


Nosotros somos de esos privilegiados que viven muy cerca del mar, y que lo ven cada día. Desde hace unas semanas, en el puerto, se puede apr...

Nosotros somos de esos privilegiados que viven muy cerca del mar, y que lo ven cada día. Desde hace unas semanas, en el puerto, se puede apreciar la silueta de un gran buque de 50 metros de largo. Se trata del Dignity I, un barco que pertenece a la ONG Médicos sin Fronteras.

(c) Fernando Conde
Leímos en la prensa que el barco estaba recibiendo reparaciones y adecuación para poder seguir atendiendo a refugiados a la otra punta del Mediterráneo. Y entonces, pensamos "¿por qué no nos acercamos?".

Con todo el morro, una amiga y yo quedamos en acercarnos con los niños a ver si por casualidad veíamos a alguien de la tripulación y nos contaban algo sobre su labor. Y así fue, con increíble amabilidad, el maquinista nos vio haciendo fotos y hablando con los trabajadores que reparaban el barco, bajó y nos presento a Román, un miembro del equipo que no dudó un segundo en venir a contar a esas dos mujeres y 6 niños que es lo que hacían ahí.

Román empezó preguntándole a los niños "¿Por qué hay barcos de rescate?" y empezó a explicarles que en muchos lugares del mundo, hay personas que necesitan ayuda, personas víctimas de situaciones económicas catastróficas, pero también de guerras, y que lógicamente, esas personas quieren irse para vivir en un sitio donde haya paz.



Desde las primeras palabras, los niños lo observaban boquiabiertos, bebiendo sus palabras, pocas veces había visto yo a mis chicos tan interesados en algo que esté contando un adulto. Siguió explicando como la desesperación y la necesidad de irse a algún lugar del mundo donde poder vivir dignamente hacía que muchas familias pagaran fortunas para meterse en unas balsas muy pequeñas y muy peligrosas e intentar cruzar el mediterráneo. Román explicó que mucha gente moría en el intento. Les dijo que Médicos sin Fronteras tenían tres barcos como ese, y que su misión era recibir información de dónde se encuentran esas balsas en peligro llenas de gente, y sacarlos del agua, darles comida, ropa y atención médica si la necesitan, y luego, desembarcarlos en Italia dónde estarán seguros.

Tras la explicación, Román les preguntó a los niños si tenían alguna pregunta, y tenían muchas. Querían saber si rescataban a mucha gente, cómo se sentían esas personas cuando las salvaban, cuantos morían, y cómo se sentía uno después de salvar vidas. Román contestó con mucha paciencia a todas las preguntas, explicó también que para Médicos sin Fronteras no existían españoles, franceses, ni sirios, todos eran seres humanos, personas, no refugiados ni emigrantes ni nada, personas. "¡Claro!" decían los niños... ojalá lo tengan siempre siempre tan claro.

Los datos que aportó Román eran tan crueles como reales, cuando explicó que 1500 menores habían perdido la vida en el Mediterráneo en 2015 me fue muy complicado retener las lágrimas. Cuando dijo que se le partía el alma cuando se cruzaba con chavales de 10 o 12 años que se habían transformado en hombres por su situación me tuve que contener para no abrazar fuerte a mis hijos en ese mismo instante. Pero creo que el momento que más me impactó fue cuando le dije : "¿Y nosotros, desde nuestra vida confortable, qué podemos hacer?"

Confieso que me esperaba a que nos indicara cómo hacer una donación, por pequeña que fuera, y creo que, de alguna manera, esperaba que me diera una respuesta tan "fácil", para poderme descargar de una culpa agobiante en unos minutos, pero no dijo eso. No. Dijo algo mucho más sensato. Dijo que el dinero no era lo que les podía ayudar, lo que les podía ayudar era una generación de hombres y mujeres libres de racismos y xenofobias, capaces de entender que tenemos que ayudar a los seres humanos que lo necesitan. Dijo que lo que teníamos que hacer, era educar a los niños y niñas para que se transformaran en hombres y mujeres con empatía y solidarios, mejores que los que tenemos hoy metidos en los gobiernos.

Cuánta razón. Le dimos las gracias por el tiempo que nos había dedicado, y nos marchamos, paseando por el puerto. Creo que ayer mis hijos aprendieron mucho más en 15 minutos que en las 8 horas que pasaron en el colegio, la amabilidad y la generosidad que vieron allí no está en los libros de texto. La realidad que viven esos hombres y mujeres de ONG no se difunde por la tele o los periódicos.

Nosotros llegamos allí sin llamar, sin cita, sin siquiera saber exactamente qué queríamos, y el equipo de Médicos sin fronteras nos recibió con una sonrisa y nos hizo un regalo fabuloso, a cambio de nada. Gracias Médicos sin Fronteras, gracias Román.






Sí, lo confieso, me leí "Grey". Ese libro que cuenta EXACTAMENTE lo mismo que "50 sombras de Grey" pero desde el punto d...

Sí, lo confieso, me leí "Grey". Ese libro que cuenta EXACTAMENTE lo mismo que "50 sombras de Grey" pero desde el punto de vista de él.

Y tal es mi altruismo, que voy a compartir esa experiencia contigo.



Si ya leíste "50 sombras de Grey", no vas a descubrir prácticamente nada nuevo con este nuevo libro. Algunos detalles sobre las pesadillas de Grey y sobre sus recuerdos de niñez, así como sus métodos muy al límite de la ley y claramente fuera de toda ética para controlar/investigar a Anastasia y poco más.

Cuando empecé el libro, que cuenta 636 páginas, pensaba que este iba a contar toda la trilogía de "50 sombras de Grey", pero NO. "Grey" solo es la versión masculina del primer tomo. Eso significa que si se vende bien este libro, E.L. James escribirá probablemente dos más.

No es gran literatura, es más o menos lo mismo que la trilogía original, pero es ameno de leer, como un telefilme de esos que no valen nada pero que ya puestos, lo ves hasta el final, una tarde de domingo perruno. Eso sí, ni de coña supera el test de Bechdel.

Ahí va el resumen del libro (atención, spoilers):

-> Soy Grey, un tío superguapo, superrico, superguay, superarrogante y superinteresante, y por eso hoy, viene una chica joven y guapa a entrevistarme. A mi polla le gusta eso. Me gustaría follarmela y azotarla.

-> También estoy tarado al límite de la psicopatía, así que investigo toda la vida de esa nena y la acoso todo lo que puedo hasta traérmela a casa. Allí le muestro mi cuarto de juegos, y le digo que quiero que firme un contrato para que sea mi sumisa. Y la de mi polla.

-> Vaya, es virgen. Bueno, da igual, yo lo solucionaré, con mi polla. ¿Te ha gustado, verdad, nena?

-> Tengo que comprarle ropa y zapatos a esa nena porque no tiene ni puta idea de vestirse, y además, soy superrico. Estoy harto de que ella tenga opiniones propias, joder, pero a pesar de eso, a mi polla, le gusta. Voy a darle unos azotes, que seguro que le mola y se calla un rato.

-> No me firma el puto contrato y yo tengo que ir haciéndome cada vez más romántico, pero es que me lo pide mi polla. ¿Así te gusta más, verdad nena? Pues follemos.

-> Soy superceloso, superposesivo, supercontrolador, y me follo muchas veces a mi nena. A mi polla le encanta eso.

-> ¿Oye, que tal si te pego un poco más fuerte? ¡Oh, está de acuerdo! Pues toma, toma, toma. Je je, ahora sí que te pego fuerte, mi polla se pone dura. ¿Pero por qué te enfadas, nena?

-> Vaya, ahora me ha abandonado. Mierda. Bueno, mi polla y yo, te recuperaremos, nena.

Resumen gráfico:









Sí, nunca pensé que eso sería posible, pero acabo de descubrir que Rajoy y yo tenemos una cosa en común. Ambos tenemos un hijo de 10 años. ...

Sí, nunca pensé que eso sería posible, pero acabo de descubrir que Rajoy y yo tenemos una cosa en común. Ambos tenemos un hijo de 10 años.

Y creo que ahí terminan todas nuestras semejanzas.

Hace un par de días, padre e hijo protagonizaron esta escena en un plató de radio:



Mi hijo también puede resultar un poco repelente de vez en cuando, y suele contestar lo que piensa, cuando dice que algo le gusta, es que le gusta. Pero es cierto que ya domina bastante el lenguaje como para expresar su disgusto con algo de manera respetuosa y suave. No creo que nunca dijera de nada (y sobre todo de nadie) que es "una basura" (pero bueno, tampoco nos lo oye decir a los adultos de casa, jamás).

Aun así, y todos los que tengan hijos lo sabrán, en cualquier momento un chiquillo la puede cagar, y generalmente eligen los momentos o lugares más inapropiados para eso. Por ese motivo, no pienso entrar aquí a juzgar si ese chaval está bien o mal educado, aunque admito que tengo bastantes prejuicios sobre la clase de valores que priorizan sus padres.

Lo que sí que me choca, y bastante, es la reacción del padre ante la cagada del hijo. No, efectivamente, no le ha partido el cuello, hasta leo en los medios de comunicación que fue una "colleja cariñosa" (fueron dos, realmente). Yo, sinceramente, no le veo nada cariñoso a ese acto. Ni constructivo, ni pedagógico, ni aceptable, ni mucho menos respetuoso. ¿Te imaginas que en lugar de ser el hijo es la mujer? ¿Te parecería "cariñoso"?

Y esa es la única reacción del que se supone que es su educador y referente, ni siquiera le dice algo como "oye, esto que acabas de decir es muy incorrecto, ya podrías ir pidiendo perdón a quién has podido ofender". Para su defensa, quizás lo haya hecho luego, pero sinceramente, apostaría a que no.

En resumen, presenciamos aquí a un chaval que con un comentario humilla a un hombre, y un padre que con su gesto humilla al chaval. Pero ninguno de los "humilladores" repara su cagada. Pero parece que a nadie le choque eso. Es más, seguro que en breve veremos en nuestro muro de Facebook alguna imagen de tipo:


Pero tengo ganas de gritar que NO. Me gustaría más ver esto: 



Ni ese niño, ni el tuyo ni el mío necesitan collejas, lo que necesitan son modelos sanos, valores, empatía, respeto, cariño, dedicación. Eso es más complicado de ofrecer que una colleja, por "cariñosa" que sea. Precisa tiempo, paciencia, precisa incluso cambiar algunos hábitos a veces. Algunas collejas seguro que tienen resultados inmediatos, la educación de verdad precisa mucho más tiempo pero sus resultados son durables, y no se basan en el miedo sino en los valores.

Enfin, si algo positivo hay en este vídeo es que Rajoy dice una verdad ! Cuando el locutor le manda el zasca al niño diciendole "pues no voy a votar a tu padre", nuestro presidente le contesta "con toda la razón". Y TANTO. Yo tampoco voy a votar a tu padre, chaval, pero no porque hayas hablado de manera muy poco respetuosa, sino porque me gustaría ver por una vez a alguien que gobierne de verdad para los españoles. Todos ellos.




No siempre es fácil decidir adónde irnos de vacaciones con los niños. Queremos un sitio con descanso, pero con actividades , adaptado para l...

No siempre es fácil decidir adónde irnos de vacaciones con los niños. Queremos un sitio con descanso, pero con actividades, adaptado para los niños, pero también para los mayores, en un lugar dónde poder hacer escapaditas chulas, pero sin masa turística...

Este año, encontramos un sitio que reunía todos estos requisitos. Fuimos a Vinyols Camp, un camping ecológico en Vinyols i els Arcs, muy cerca de Cambrils, Salou y Tarragona. 

Se trata de un camping donde puedes acampar o alojarte en casitas de madera. Nosotros somos demasiado comodones para la tienda de campaña y optamos por una casita de madera, con dos habitaciones, cocina-comedor y una terracita ideal para las comidas.



En el camping, además de los alojamientos, hay una granja con animales, una piscina para peques y mayores, una zona de juegos, un restaurante, un pequeño lago con ranas y renacuajos, un huerto ecológico y muchos árboles. 




La granja con animalitos, sin lugar a duda, es lo mejor del camping para los niños. Cada mañana y cada tarde se puede ir a darles de comer. Nuestros 2 peques (7 y 10 años) se levantaban solitos por la mañana para no perderse el momento.



Sentarse en la terracita con un café y ver a los chicos llegar con una gran sonrisa, los pies llenos de barro y mil historias que contar, no tiene precio.



Durante el día, te puedes cruzar con las ocas, las ovejas, alguna gallina y las dos cerditas correteando por el camping. También te puedes acercar al caballo y al burro, que suelen estar atados a un árbol, ah, y a la perra del camping, el ama incontestable del lugar.



Cada tarde, el camping organizaba alguna actividad para todos : recoger higos, vuelta en el carro del caballo, gincana, talleres, etc.

Nosotros estuvimos una semana allí, a principios de septiembre. Disfrutamos mucho del camping, pero también hicimos algunas escapadas :

Delta del Ebro 

Fuimos primero a Deltaventur, es un parque de multiaventuras, donde puedes hacer escalada, tiro con arco, puentes tibetanos, tirolina (la tirolina es una pasada) y quads (pero cuando fuimos nosotros, estaban estropeados).



Nos llevamos el picnic y comimos allí, pasamos un día en grande tanto los peques como los mayores. Lo mejor de todo, el monitor hiperactivo y simpatiquísimo que nos atendió (Antoni).


Cuando acabamos (un poco reventados) subimos a un barco de esos que te dan un paseo por el Ebro después de llenarnos el estómago de pastissets de boniato.

Coves de l'Espluga

Una visita muy chula que recrea un recorrido por la vida de los hombres prehistóricos dentro de una larguísima cueva. La visita es con guía, es muy amena y a los chicos les encantó. Para los aventureros, también hay una ruta-aventura por el río subterráneo de la cueva.

Después de la visita nos dimos una vueltecita para ver el lugar de donde sale el río de la cueva



Salou

Fuimos a cenar un día, conseguimos no arruinarnos cenando pizza, luego nos esforzamos en subir los niveles de colesterol y azúcar con un escandaloso gofre después de gastarnos uno cuantos euros en una sala de recreativas



Tarragona

Pasamos un día entero allí, y nos enamoramos de esa ciudad, preciosa e ideal para callejear.



Cuánta historia junta, y qué bien conservado y organizado todo. Fuimos al centro de información turística nada más llegar, nos dieron un plano y nos indicaron la ruta romana. Es muy práctico porque todo está juntito en el centro histórico.



A pesar de la lluvia, los niños aguantaron como campeones. Eso sí, acabaron reventados.



Parc Samà
Está muy cerquita del camping. Es un jardín botánico con plantas y animalitos, lago y cascada. Pasamos allí una mañana y nos comimos el pic-nic entre patos y pavos reales



Fueron unas vacaciones completitas, pero también relajantes, y todos los pasamos muy bien. Posiblemente repitamos la experiencia de este camping, ¡aunque sea para una escapadita de finde!


Como todos los padres, intento educar a mis hijos lo mejor que puedo, y sobre todo enseñarles los valores que me parecen importantes para qu...

Como todos los padres, intento educar a mis hijos lo mejor que puedo, y sobre todo enseñarles los valores que me parecen importantes para que sean hombres buenos, honrados y felices. 

Como todos los padres, algunas cosas las hago bien, y otras, menos, pero tampoco quiero ser una madre perfecta, que horror debe ser que tu madre sea perfecta. 

Pero ayer fue uno de esos días en que mi corazón de mamá se llenó de orgullo por lo que me contó mi hijo (y también sus compañeros).

Volvió a casa explicando que en la hora del recreo del comedor, mientras estaban jugando un grupo de amigos, una niña le gritó un insulto racista a un niño cuya piel tiene el precioso tono que le dio el generoso sol Dominicano. Ese niño, es amigo de mi hijo, y el insulto, obviamente, le partió el corazón... ¿cómo podría entender un niño de 10 años que se le insulte a causa del color de su piel?

Siempre les explico a mis hijos, que cuando ven una injusticia muy grande y se quedan callados, y no actúan, entonces, son cómplices de esa injusticia, todos nos tenemos que echar una mano, es una obligación moral defender a quien vemos sufrir una injusticia. Y parece que mi hijo mayor se acordó de este mensaje, porque según sus compañeros, saltó a defender a su amigo, "sin las manos, sin insultar, pero se lo dejo claro clarito a la niña", y luego, fue a comunicárselo a un adulto. 



Fue el único que reaccionó, pero sus amigos quedaron admirativos, estoy segura que después de ver que era posible hacer algo frente a esas palabras intolerables, muchos de ellos también serán capaces de reaccionar la próxima vez que oigan alguna barbaridad de esas. 

Ese fue uno de los días en el que cuando entras en la habitación de tu hijo antes de acostarte piensas "te estás haciendo un hombre de verdad, algo habré hecho bien" y recuperas un poquito de esperanza en la humanidad.